
La capital de Sinaloa, Culiacán, vivió otro ‘jueves negro’, marcado por una jornada violenta que incluyó narcobloqueos, quema de vehículos y enfrentamientos armados. Uno de los hechos más graves fue el ataque armado contra las oficinas del periódico El Debate, uno de los medios más leídos en la entidad.
El incidente ocurrió la noche del 17 de octubre, alrededor de las 22:53 horas, cuando dos camionetas circulaban por la avenida Donato Guerra, frente a las oficinas del medio. Según los informes, un hombre armado descendió de uno de los vehículos y disparó en varias ocasiones contra la fachada del periódico. En total, se realizaron al menos 12 disparos, aunque solo cuatro impactaron en el edificio. También resultaron dañados cuatro vehículos, dos de ellos pertenecientes al periódico y otros dos de civiles.
Elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE), la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y el Ministerio Público acudieron al lugar para realizar las investigaciones correspondientes. El titular de la SSP, Gerardo Mérida Sánchez, señaló que será la fiscalía la encargada de determinar si el ataque fue dirigido específicamente contra las oficinas del periódico o si se trató de un caso fortuito, dado que una empresa constructora cercana también recibió varios impactos.
Este ataque no es el primero que sufre El Debate. En noviembre de 2015, las instalaciones de su sede en Mazatlán también fueron atacadas a balazos sin que se registraran víctimas.
En las primeras horas del 18 de octubre, la sede de El Debate en Guasave fue escenario de otro acto intimidatorio, cuando un hombre dejó una pistola de juguete en la reja principal del edificio. Este suceso, registrado por cámaras de videovigilancia, fue denunciado por el medio como parte de una serie de amenazas en contra de la libertad de prensa en la región.
La situación de violencia en Sinaloa, particularmente en Culiacán, ha generado una creciente preocupación sobre la seguridad de los periodistas. Según el Instituto de Protección a Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos en Sinaloa, en septiembre se triplicaron las denuncias presentadas por amenazas y agresiones en contra de periodistas y defensores de derechos humanos.
Las autoridades locales han brindado apoyo a dos personas que, junto con sus familias, fueron reubicadas fuera del estado debido a las amenazas recibidas.
Este contexto de violencia y ataques a medios de comunicación subraya la importancia de la protección a periodistas y la defensa de la libertad de expresión en una región que sigue enfrentando serios desafíos relacionados con la actividad del crimen organizado.
Te podría interesar